El mercado primario, una forma de inversión alternativa a la bolsa
El mercado primario es aquel en el que venden valores o títulos financieros de nueva creación y que, por lo tanto, se ofrecen a los inversores por primera vez. Cuando una empresa tiene necesidades de financiación, puede recaudar fondos emitiendo nuevas acciones para ponerlas directamente a la venta.
El mercado secundario, por contra, es un mercado de negociación en el que se llevan a cabo operaciones con los títulos emitidos previamente en el mercado primario. El mejor ejemplo de mercado secundario es la bolsa, en el que las mismas acciones se pueden intercambiar un número indeterminado de veces.
Aunque genéricamente el mercado primario se relaciona con la emisión de títulos nuevos, también se engloban en esta categoría las ofertas públicas de venta (OPV). En las OPV no se crean nuevas acciones, sino que uno o varios accionistas de la empresa ofrecen sus acciones para el público en general.
Una de las principales diferencias entre el mercado primario y secundario es el número y volumen de transacciones, ya que en el mercado primario cada título se intercambia una única vez, entre el emisor y su primer comprador. Si luego ese comprador decide ponerlo a la venta, el título pasa a negociarse en el mercado secundario.
Garantías
El mercado primario está regulado por organismos como la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, que velan por que las emisiones cumplan una serie de requisitos que garanticen su solvencia y liquidez. Las empresas que participan en este mercado deben compartir cierta información financiera y estratégica que permita valorar la solidez de la oferta. De este modo, las autoridades verifican que los activos financieros emitidos vayan a tener posteriormente un desempeño correcto en el mercado secundario.


